TRAYECTORIA DEL FESTIVAL NACIONAL DE LA MEJORANA

Resulta interesante pensar que fue un Ingeniero Químico quien se preocupó tanto por el Folklore y las viejas tradiciones de su pueblo, pero ello tiene sus motivos, que trataremos de sustentar. Manuel F. Zárate tuvo la oportunidad de trasladarse a Europa a estudiar para optar por esa especialidad científica y siendo objeto de la nostalgia quiso reflejar ese sentimiento, a su regreso.

Indiscutiblemente a Manuel, le gustaban las viejas costumbres y diversiones campesinas por naturaleza, lo cual extrañó al estar lejos de su pueblo, esto le sirvió como impulso para que surgieran en él, algunas ideas que pudo ampliar es sus recorridos; donde observó los modelos europeos, de torneos típicos para salvar y mantener lo antiguo. Tampoco es casual que él tomase algunos cursos de Historia y Literatura, demostrando la atracción que tenía por conocer los hechos pasados, manejarlos de mejor forma y proyectarlos, así también el aprecio por la expresión bella del arte.

Resulta interesante pensar que fue un Ingeniero Químico quien se preocupó tanto por el Folklore y las viejas tradiciones de su pueblo, pero ello tiene sus motivos, que trataremos de sustentar. Manuel F. Zárate tuvo la oportunidad de trasladarse a Europa a estudiar para optar por esa especialidad científica y siendo objeto de la nostalgia quiso reflejar ese sentimiento, a su regreso.

Indiscutiblemente a Manuel, le gustaban las viejas costumbres y diversiones campesinas por naturaleza, lo cual extrañó al estar lejos de su pueblo, esto le sirvió como impulso para que surgieran en él, algunas ideas que pudo ampliar es sus recorridos; donde observó los modelos europeos, de torneos típicos para salvar y mantener lo antiguo. Tampoco es casual que él tomase algunos cursos de Historia y Literatura, demostrando la atracción que tenía por conocer los hechos pasados, manejarlos de mejor forma y proyectarlos, así también el aprecio por la expresión bella del arte.

Estando una vez más en Panamá, pudo corroborar lo que sus amigos le contaban en las cartas; ya para la década del 30 y 40 se estaba filtrando mucha cultura foránea, cayendo en terreno fértil, pues era evidente la acogida que se le daba, lo que contribuía a que nuestras propias costumbres, forma de vivir y patrimonio cultural quedaran replegadas para darle paso a las nuevas.

La Administración Pública, consciente de las transformaciones que se estaban dando, inició un movimiento de rescate de nuestros valores éticos, culturales y tradicionales a partir de 1941. Manuel Zárate, ya desde 1938 encabezaba el montaje de espectáculos folklóricos, como los que se realizaban en el Instituto Nacional, en la Universidad de Panamá, en la Escuela Profesional, etc.; en donde el grupo ejecutante por lo general, lo constituían campesinos de Guararé y el programa era de cantos de mejorana y de cumbias de violín y tambor.


El interés de montar un evento folklórico en Guararé no se alejó más nunca del pensamiento del Prof. Zárate, desde que estaba en Europa, pero cómo iniciarlo, cómo dar el primer paso para que se realizara su sueño, aunque esto ya estaba tomando forma por la experiencia que había ganado con la participación en espectáculos folklóricos.

Estando una vez más en Panamá, pudo corroborar lo que sus amigos le contaban en las cartas; ya para la década del 30 y 40 se estaba filtrando mucha cultura foránea, cayendo en terreno fértil, pues era evidente la acogida que se le daba, lo que contribuía a que nuestras propias costumbres, forma de vivir y patrimonio cultural quedaran replegadas para darle paso a las nuevas.

La Administración Pública, consciente de las transformaciones que se estaban dando, inició un movimiento de rescate de nuestros valores éticos, culturales y tradicionales a partir de 1941. Manuel Zárate, ya desde 1938 encabezaba el montaje de espectáculos folklóricos, como los que se realizaban en el Instituto Nacional, en la Universidad de Panamá, en la Escuela Profesional, etc.; en donde el grupo ejecutante por lo general, lo constituían campesinos de Guararé y el programa era de cantos de mejorana y de cumbias de violín y tambor.


El interés de montar un evento folklórico en Guararé no se alejó más nunca del pensamiento del Prof. Zárate, desde que estaba en Europa, pero cómo iniciarlo, cómo dar el primer paso para que se realizara su sueño, aunque esto ya estaba tomando forma por la experiencia que había ganado con la participación en espectáculos folklóricos.

Desde su regreso de Europa, Zárate les hablaba a los moradores del pueblo que mantuvieran y cultivaran con amor los usos y costumbres que tanto los habían distinguido. Pero, vino a ser el domingo 24 de julio de 1949 en la noche, el día cumbre en que el Profesor, convocó una reunión en el Parque Bibiana Pérez de Guararé para proponerles la celebración de un festival en donde asistieron alrededor de cuarenta personas guarareñas, además trajo de la capital a tres amigos para que contribuyeran con sus voces sinceras a entusiasmar a los guarareños, fueron ellos nada menos que Bonifacio Pereira, el Dr. Baltasar Isaza y Don Juan Ehrman quienes eran y aún se recuerdan como figuras de mucho renombre a nivel nacional por sus trayectorias.


El objetivo de esta convocatoria era lanzar la idea de la celebración de un festival a la usanza antigua, pero organizado, aprovechando las fiestas patronales de la Virgen de Las Mercedes a quien se le rendiría homenaje, tal como lo hacían los antepasados. Les sugirió no tratar todos los temas del folklore panameño, sino utilizar solo uno para que fuese una especie de torneo, seleccionando a La Mejorana como tema por su vasto campo en todas sus manifestaciones, como música, cantos y bailes.

Se nombró un comité provisional que posteriormente pasó a ser el Comité Central encargado de la organización del Primer Festival; el mismo estaba integrado por el Profesor Manuel F. Zárate como director; José Nieves Angulo, como tesorero; José Saavedra, secretario; Don Justino López G., como vocal. Se determinó como propósitos que en el certamen participaría el artista vernáculo, el hombre de la campiña, por ser el único que gozaba de una capacidad natural y conocimiento para manejar el contenido de la cultura popular y tradicional conocida como folklore.

Desde su regreso de Europa, Zárate les hablaba a los moradores del pueblo que mantuvieran y cultivaran con amor los usos y costumbres que tanto los habían distinguido. Pero, vino a ser el domingo 24 de julio de 1949 en la noche, el día cumbre en que el Profesor, convocó una reunión en el Parque Bibiana Pérez de Guararé para proponerles la celebración de un festival en donde asistieron alrededor de cuarenta personas guarareñas, además trajo de la capital a tres amigos para que contribuyeran con sus voces sinceras a entusiasmar a los guarareños, fueron ellos nada menos que Bonifacio Pereira, el Dr. Baltasar Isaza y Don Juan Ehrman quienes eran y aún se recuerdan como figuras de mucho renombre a nivel nacional por sus trayectorias.


El objetivo de esta convocatoria era lanzar la idea de la celebración de un festival a la usanza antigua, pero organizado, aprovechando las fiestas patronales de la Virgen de Las Mercedes a quien se le rendiría homenaje, tal como lo hacían los antepasados. Les sugirió no tratar todos los temas del folklore panameño, sino utilizar solo uno para que fuese una especie de torneo, seleccionando a La Mejorana como tema por su vasto campo en todas sus manifestaciones, como música, cantos y bailes.

Se nombró un comité provisional que posteriormente pasó a ser el Comité Central encargado de la organización del Primer Festival; el mismo estaba integrado por el Profesor Manuel F. Zárate como director; José Nieves Angulo, como tesorero; José Saavedra, secretario; Don Justino López G., como vocal. Se determinó como propósitos que en el certamen participaría el artista vernáculo, el hombre de la campiña, por ser el único que gozaba de una capacidad natural y conocimiento para manejar el contenido de la cultura popular y tradicional conocida como folklore.

En el mes de agosto de aquel año el comité lanzó un manifiesto al país que decía: "Hemos pensado los guarareños que las fiestas patronales de nuestros pueblos deben aprovecharse con fines de exploración de nuestros antecedentes culturales, de las más profundas raíces que constituyen la nacionalidad en todas sus formas, con la divulgación y demostraciones de toda la fuerza, la emoción y la belleza espontánea de que es capaz el alma popular panameña. Y pensamos que el Folklore es uno de los elementos y uno de los más propios para mostrar la capacidad creadora y emotiva de nuestro pueblo. Por esa razón, Guararé ha decidido celebrar un gran Festival Folklórico, de magnitud nacional, con motivo de sus fiestas patronales, que tendrán lugar del 23 al 27 de septiembre próximo".

Concretándose de una manera formal y a la luz pública, con fechas exactas, la celebración del evento o torneo folklórico, estableciendo claramente el propósito del certamen.

En el mes de agosto de aquel año el comité lanzó un manifiesto al país que decía: "Hemos pensado los guarareños que las fiestas patronales de nuestros pueblos deben aprovecharse con fines de exploración de nuestros antecedentes culturales, de las más profundas raíces que constituyen la nacionalidad en todas sus formas, con la divulgación y demostraciones de toda la fuerza, la emoción y la belleza espontánea de que es capaz el alma popular panameña. Y pensamos que el Folklore es uno de los elementos y uno de los más propios para mostrar la capacidad creadora y emotiva de nuestro pueblo. Por esa razón, Guararé ha decidido celebrar un gran Festival Folklórico, de magnitud nacional, con motivo de sus fiestas patronales, que tendrán lugar del 23 al 27 de septiembre próximo".

Concretándose de una manera formal y a la luz pública, con fechas exactas, la celebración del evento o torneo folklórico, estableciendo claramente el propósito del certamen.